Ayer tuve una curiosa conversación con un habanero que intentó explicarme el porqué los cubanos son tan propensos a poner los
cuernos.
“Hay veces en las que es difícil ser hombre. Imagínate que trabajas en una fábrica donde se elaboran medias y donde la mayoría de las trabajadoras son mujeres. A nada que uno sea bien parecido (guapo, atractivo) recibes muchas insinuaciones y propuestas por parte de ellas. Como quieres mucho a tu mujer, a la primera le dices que no, a la segunda que tampoco,…
El problema viene cuando han dicho unos cuantos NO, porque enseguida se corre la bola (rumor, cotilleo) entre ellas de que eres homosexual. De manera que te encuentras en una situación difícil y por eso, para que no te tachen de homosexual tienes que acostarte con alguna.”
Y luego añadió:
“Pero lo de poner los cuernos no es solo cosa de los cubanos, los españoles son mas puteros todavía. Muchos vienen aquí de vacaciones, otros por trabajo y por supuesto aprovechan la estancia para estar con cubanitas y ¡la mayoría están casados!”