Archive for the 'Anécdotas' Category

20
Feb
10

¿Auténtico?

Interesante conversación la que mantuve ayer con dos cubanos. Hablabamos de que hay veces que compras un helado de tarrina, y te gusta. Lo compras otra vez, el mismo, y es totalmente diferente de sabor. Tan diferente, que ya no te gusta.

Uno comentaba:
– Pero eso no solo sucede con el helado. También sucede con las latas de refrescos, las latas de cerveza, los cigarrillos, etc.
– Ya hombre… Al fin y al cabo, compran de un helado más barato y rellenan los botes del helado más caro para revenderlo y llevarse la diferencia.

Yo, ante mi asombro… me quedo callado, y prosiguen:
– Eso le paso a la Cristal, y pasa con los cigarrillos, etc. Pero con el helado sobre todo.
– Yo, cuando compro cigarrillos… sé que en un sitio no son auténticos y en otro sí. Por eso sé donde comprarlos.

¿¿¿Como se hace para rellenar una lata de cerveza y que quede tal y como estaba??? 8)

19
Feb
10

La lluvia

Del cubano no se puede decir que se muve “como pez en el agua“. El cubano es más dado al calor y cuando las temperaturas bajan y la lluvía moja se resguarda en su hogar. Es más como el caracol, incluso en el ritmo 🙂

Cuando llueve, es habitualmente a modo de tormenta. La lluvia y el viento provocan:
– Que a duras penas se vea gente por las calles.
– Que el tráfico se haga engorroso y el asfalto se ponga muy resvaladizo debido a la cantidad de aceite que se acumula proveniente de los “carros“.
– Que las calles se llenen de charcos, ramas de árboles, etc.

Una ventana de una casa, sin cristal, lo que se ve es lo que hay:

Ventana

Una ola rompiendo en el comienzo del malecón, en un día de frente frio:

Frente frio

15
Feb
10

Piscina vacia

Casi a diario, paso por delante de esta piscina. Es curioso comprobar que lleva vacia casi un año. Es una piscina de dimensiones olímpicas reglamentarias. Pero por algún motivo permanece vacía día sí y día también.

Piscina vacia

13
Feb
10

Epoca colonial

De la epoca colonial, Cuba mantiene edificios maravillosos. Algunos bien conservados, otros peor, pero en general todos mantienen una majestuosidad.

Un patio interior de una casa colonia en la Habana Vieja.

Patio

12
Feb
10

Gestión de los supermercados

Es curioso acercarse a un supermercado a última hora de la jornada laboral y ver como todos los empleados están realizando tareas de conteo. Diariamente, se comprueba que la mercancía que se factura en las cajas cuadra con las cantidades que han disminuido los productos en las estanterías. Es el modo cubano de controlar el stock, evitar los robos, etc.

– Diariamente, durante el día se va dando salida a la mercancía através de las cajas de cobro.
– Al final del día, cada cajera tiene que realizar un totalizado de la mercancía que sale por su caja.
– Por otro lado, el resto de los empleados cuentan el stock de cada producto existente, uno por uno.
– Comprueban que la mercancía que se ha vendido cuadra con la mercancía faltante en las estanterías.

Una vez verificado el punto anterior, se vuelven a rellenar las estanterías con productos del almacén para que los consumidores puedan llenar sus carros el próximo día.

08
Feb
10

Curioso…

Cuba es curioso por definición. Uno no deja de sorprenderse día a día. Un ejemplo: Un árbol, no pequeño, en lo más alto de un edificio de viviendas.

Árbol en casa

07
Feb
10

La tarjeta de la gasolina

La gente en Cuba se pasa la vida resolviendo. La vez pasada me comentaban la última… Las empresas ponen a disposición de los gerentes del departamento vehículos para su uso personal. Como para poder hacer uso del vehículo es necesario el combustible, las empresas también les facilitan tarjetas de gasolina. Las tarjetas de gasolina son tarjetas (similares a las de crédito, pero que son recargables) en las que se te asigna un gasto en litros de combustible mensualmente.

Hasta aquí todo normal… pero que hace el cubano para resolver… van a la gasolinera y vacían la tarjeta para llenar el deposito. Después van a casa y sacan la gasolina a bidones para venderla por la izquierda. Y de esta forma sacarse un sobresueldo. Se trata de utilizar menos el coche a costa de disponer algo más de dinero en el bolsillo.